Librería BrickBox en la casa de su diseñador, Antxon Salvador


El creador de la estantería modular BrickBox se encontró en el año 2.008 con un problema recurrente: la necesidad de más espacio para almacenar su creciente colección de libros y películas.
La estantería de casa se había quedado pequeña mientras el diseñador escribía el libro “Español de cine” (Editorial Blume, 2.009). Una noche de inspiración ideó un sistema de anclaje entre módulos que en seguida patentó.
Tras la presentación del libro, Antxon intuyó que aquellos módulos que tan satisfactoriamente ordenaban su volúmenes podían ser un buen proyecto empresarial.
Y se puso manos a la obra, tras formalizar la patente hubo que crear una empresa (Kazam Design), buscar un fabricante y presentar el producto (Nude, Feria de Valencia 2010).
La decisión de escoger la venta online como único canal comercial –muy inusual todavía en 2.010 para mobiliario– fue la consecuencia del interés por crear un producto asequible que pudiera entrar en todas las casas.
Salvador quiso que su diseño estuviera al alcance del mayor número de bolsillos, pero respetando dos límites: materia prima de calidad con certificación ecológica y fabricación nacional para ayudar a la industria en tiempos de crisis.
La apuesta online tardó un par de años en ser rentable, pero a partir de 2.012 las ventas se consolidaron tanto en el mercado europeo como en Estados Unidos. Hoy ya hay más de 10.000 hogares que ordenan su cultura con BrickBox.